15.7.08

ella no quería ser una roca


ella no quería ser una roca, originalmente cargada por L_Y_R.

Inerte.
Sin vida.
Sabiendo que no se movería de ese lugar.
Una más, de tantas.
Callada.
Capaz de aguantar, a costa de no sentir, cada golpe del mar.
El amado, temido vivo, mar.
No quería la fuerza de ser roca.
Quería volar.
Y le salieron las alas.

5.7.08

volando...


contestando al último comentario de mi querida Madame...

estoy aprendiendo a volar...

(si la foto no se ve... clic bajo el título de la entrada.)

23.6.08

san juan...

y la magia vuelve a hacerse realidad...

y hay 1 persona que seguro que no estará... y a pesar de todo la magia seguirá existiendo.

1 persona que seguro que estará ahí... bien presente... creyendo en la magia.

1 que estará lejos pero que sentirás más cerca que a todos aquellos a los que puedas mirar a los ojos.

1 a la que querrás abrazar... porque sabes que la magia existe.

1 a la que dirás una verdad, porque merece escucharla.

ponle nombre a cada una de estas personas... porque forman parte de la magia de tu vida...

feliz noche mágica a tod@s....

22.6.08

principio de una carta.

tu sabes bien, amiga mia, que no te quiere más allá de las horas de astío, de silencio atronador, de quietud aterradora.

no quiere, de tí, contigo, esos mundos que sientan bien, esas noches de horas mágicas, ni los días de sonrisa amplia.

(escrita hace hoy justo un año... vueltas que da la vida.)

21.6.08

anhelar

Dice el diccionario que anhelar es respirar con dificultad.

Así que debe ser que lo que siento que me falta es el aire...

19.6.08

Otra Luna Llena...

Otra luna llena…

La de ayer era roja. Inmensa. Sonriente. Mojada de mar.

No pude dejar de sonreír.

Ayer no.

Tampoco ella.

Ayer alguien me dijo “eres un sol”… y supe que no… que no quiero ser un sol, nunca más… roja, inmensa, sonriente, mojada de mar…

quiero ser una luna llena…

23.4.08

la rosa no vendida de Sant Jordi

Unos segundos después de escuchar la llave cerrando la puerta se hizo el silencio.

Y sin poder poner remedio se hizo la pregunta.

¿Quién soy yo?

Hoy que el telediario anunciaba la venta de 6 millones de rosas ella era la rosa que nadie había comprado.

A pesar de ello había pasado el día sonriendo a cada rosa cercana que se vendía. Pretendiendo ser feliz.

Era la rosa que ahora, al cerrar la floristeria, a oscuras, seguía sonriendo, acostumbrada al gesto.

La rosa que tan convencida estaba de que hoy definitivamente sí le tocaba a ella que al enfrentarse al silencio que ofrecía la oscuridad se negaba a creer que todo se había terminado.

Mañana volvería a actuar como la rosa más cotizada, la más deseada, aún sabiendo que no había sido elegida por nadie.

Era la rosa que esa noche sincerandose consigo misma acabaría pensando

"Tal vez no soy una rosa. Tal vez soy un dragón.
Y nadie compra dragones en las tiendas de rosas".