- Creo que la frase "la única que puede frenarte a conseguirlo todo (todooooo) en esta vida eres tu" la escribieron para ti.
- anda ya!!! tio, parece que no me conozcas...
- tia, la que no se conoce eres tu...
y... ahí ando, intentando presentarme a mi misma...
(este fin de semana sobredosis de cafeína!!)
Cuando estás lejos tus palabras me acarician... Cuando estás cerca tus caricias me hablan...
10.5.07
9.5.07
paso de mi
hacia mucho que no me faltaban las palabras
esas que tanto me liberan y alivian
esas que salen de las heridas y tiritas, de las caricias y arrumacos
hoy sencillamente estoy harta de mi
asi que hasta que no pase no podré escribir una palabra.
voy a buscarme un nuevo yo, no se muevan.
esas que tanto me liberan y alivian
esas que salen de las heridas y tiritas, de las caricias y arrumacos
hoy sencillamente estoy harta de mi
asi que hasta que no pase no podré escribir una palabra.
voy a buscarme un nuevo yo, no se muevan.
8.5.07
3.5.07
realidades que hay que asumir.
- si se cae un vaso de cristal al suelo y se rompe. se ha roto. tendras que comprar otro.
- si quieres un amor al que valores y que te valore y no lo tienes. no lo tienes.
- si no te quiere. no te quiere.
punto.
- si quieres un amor al que valores y que te valore y no lo tienes. no lo tienes.
- si no te quiere. no te quiere.
punto.
2.5.07
1.5.07
tolerar mentiras
Tengo una mentira que me acaricia y disfraza mis verdades.
Tengo otra que me sonrie a lo lejos para que crea en horizontes.
Mi mentira favorita es aquella que inventé un día para que otras mentiras, aquellas que no eran mias, las que me han contado, fueran simples susurros que disimulo no haber oído.
Esa dulce mentira se pelea continuamente a gritos con una fierecilla que dice ser verdad y que repite cada día: si toleras una mentira has de ser consecuente.
Pero eso sería ser realista... y la realidad definitivamente no casa con las mentiras.
Tengo otra que me sonrie a lo lejos para que crea en horizontes.
Mi mentira favorita es aquella que inventé un día para que otras mentiras, aquellas que no eran mias, las que me han contado, fueran simples susurros que disimulo no haber oído.
Esa dulce mentira se pelea continuamente a gritos con una fierecilla que dice ser verdad y que repite cada día: si toleras una mentira has de ser consecuente.
Pero eso sería ser realista... y la realidad definitivamente no casa con las mentiras.
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